Técnica del empapelado y desempapelado de las paredes

Dependiendo de los metros disponibles de los que se disponga la estancia en cuestión, el recurso de pintar o empapelar las paredes puede acentuar una determinada sensación. Por ejemplo, si se pinta el papel de rayas horizontales se crea una sensación de mayor anchura y amplitud. Se trata de una técnica de empapelado fácil de realizar. Como material básico se necesitarán tres o más rollos de cinta adhesiva transparente, tres o cuatro botes de pintura acrílica, una esponjita repleta de orificios y un recipiente para colocar la pintura.
La pintura acrílica se presenta como una buena opción, ya que es la que mejor combina con la pintura original de látex de las paredes. Ambas son solubles al agua. La recomendación se centra en elegir un color diferente al de la pared para lograr un contraste efectivo y estético. Las combinaciones de colores son múltiples y muy variadas, por lo que se podrán adecuar al gusto personal de cada uno. Como muestra la imagen, en este habitáculo se ha optado por combinar el color pastel con el amarillo con un resultado fantástico.
Procedimiento
Primero se colocarán las cintas de tira adhesiva sobre la pared en sentido horizontal. Es aconsejable dejar un espacio de al menos tres pulgadas entre una y otra. Para evitar el filtrado de la pintura, habrá que pegarlas muy bien y dejar que las tiras corran un poco. A continuación se procederá a la aplicación de la pintura, procurando que el color sea uniforme en todas las zonas. Tras un período de espera de 15 minutos, tiempo de reposo de la pintura, se retirará la cinta adhesiva con sumo cuidado y suavidad. Acto seguido con la esponja se eliminarán los posibles chorretones que hayan quedado en los lugares más conflictivos.
Rayas verticales, techos más altos
El procedimiento seguido para la colocación de las rayas horizontales en la pared sirve para el de las verticales. La idea de las rayas verticales resulta interesante para aquellos hogares donde las habitaciones tienen los techos bajos. Puesto que el recurso de empapelar o pintar la pared con rayas verticales se presenta como una solución muy atractiva y vistosa. Con dicha técnica se recreará un efecto visual en la estancia, donde los techos darán la sensación de ser más altos y profundos.
Empapelar sin grumos de cola
A la hora de empapelar y con el fin de evitar que aparezcan grumos bajo el papel se recubrirá con capas finas de barnices de siliconas o vinilos, ya que estos barnices resisten muy bien el agua. El barniz se aplicará con un pincel. Para evitar grumos en la cola se puede recurrir una batidora de mano a baja velocidad.
Métodos de desempapelado
Por otro lado, con el paso del tiempo, el empapelado de las paredes suele deteriorarse, con lo que muchas veces es conveniente su cambio. Existen dos formas para despegar el papel de la pared. El primer método consiste en la utilización de una máquina preparada específicamente para esta tarea. Se trata de un aparato de vapor que se puede alquilar en una tienda especializada. Este es un método muy eficaz, pero también tiene sus desventajas: cansa mucho y llena de vapor la habitación en la que se esté trabajando.
El segundo método es más sencillo. Existe un producto que se aplica al papel pintado para despegarlo que también se puede adquirir en cualquier tienda especializada. Tras su aplicación se deja secar durante unos minutos hasta que penetre en el papel y disuelva el pegamento. Una vez ha ocurrido esto, el papel saldrá fácilmente, ayudándose con una espátula.
Retirar el papel vinílico impermeable
El trabajo de desempapelado de una pared resulta más laborioso cuando lo que se tiene que retirar es papel vinílico lavable, que por su característica de impermeable complica la tarea.
Si lo habitual para quitar cualquier papel decorativo es empapar la superficie con una esponja, el carácter impermeable de este papel hará inútil este trabajo. Así que para despegar la capa superficial impermeable es recomendable emplear una espátula con la que se levantará por una esquina este primer velo protector del papel. Luego se tirará de dicho velo protector para ir despegándolo de cada tira.
Una vez eliminada la capa impermeable se procederá de igual forma que se lleva a cabo con el papel pintado, ablandándolo con una esponja y, posteriormente, rascando con una espátula. Para actuar sobre esta segunda capa se puede recurrir al uso de una máquina de vapor, la cual facilitará notablemente el trabajo.